6 de octubre de 2022
A lo largo de media hora, Sánchez ha compartido con los profesionales del sector que el packaging sostenible debe ser abordado desde una visión holística. “Para ser verdaderamente eficaces, debemos actuar en bloque y no por flancos”, sintetizó. Es decir: desde una visión integra que compete al fabricante, al diseñador, al productor y que, de forma especial, apela al consumidor.
Al mismo tiempo, hizo un llamamiento al análisis, la búsqueda y la reflexión, especialmente cuando se abre el debate de los materiales más sostenibles. Según el director comercial de RAFESA, no se trata solo de escoger los materiales cuya producción es más sostenible, sino de aquellos que a lo largo de todas sus fases (producción, transporte, uso, reciclaje) lo son. “No todo es bueno y no todo es malo. ¿Qué es más sostenible, el vidrio o el plástico? La respuesta es depende. Ni el plástico es el demonio, ni el vidrio es el mejor material”, valoran desde RAFESA.
El peso del producto, el coste energético del reciclado, etc., son variables que, tal y como destacan, nos han de obligar a pensar en su sostenibilidad real antes de tomar decisiones. “La clave está en no mirar hacia otro lado: el packaging sostenible exige trabajar juntos, de manera holística y siempre proactiva para encontrar el equilibrio que, como ya dijo Aristóteles, es donde se haya la verdadera virtud”, concluye Sánchez.